Asunción, 06 de marzo de 2006.
Visita a penitenciaría.
El Defensor del Pueblo, Manuel María Páez Monges,
acompañado del Delegado del Defensor de la Ciudad de
Pedro Juan Caballero, Julio César Acosta, y de la Secretaría
de esa Delegación, Emilce Márquez visitó
la penitenciaría de la citada ciudad.
Esta penitenciaría está ubicada en el centro
de la urbe. Cuenta con 232 internos, de los cuales 11 son mujeres,
15 varones menores y 206 adultos varones.
La población indígena está representada
por una mujer y 35 varones, todos adultos.
En cuanto a la marcha de los procesos 2 mujeres y 53 adultos
mayores tienen sentencia.
El edificio pertenece a la Gobernación del XIII Departamento
y se lo utiliza como cárcel por una acción prepotente
de la administración central en su relación con
el gobierno departamental. La estructura física es inadecuada,
insalubre y peligrosa. En estos momentos podría producirse
una fuga masiva de los internos y no existe medio para impedírsela.
El hacinamiento permite la transmisión fácil de
cualquier enfermedad y hace ilusoria toda pretensión
de reinserción social.
La penitenciaría no tiene vehículo y se da el
extraño caso de internos que van a pie hasta el Ministerio
Público o al Poder Judicial para alguna actuación
de sus procesos, pudiendo huir en ese trayecto o sufrir algún
ajuste de cuentas.
El número de guadiacárceles es inferior al recomendado
para una penitenciaría como la de Pedro Juan Caballero.
Con urgencia se requiere por lo menos 15 nuevos funcionarios.
También debe preverse la provisión de chalecos
antibalas y cursos de capacitación para el personal.
El establecimiento penitenciario no tiene computadora y, por
consiguiente, se recurre a algún funcionario que escribe
legiblemente, para notas, actas, informes y similares. Esta
situación ofrece al mundo exterior una imagen entre de
negligencia y de ineficiencia.
Las instituciones involucradas también debieran ocuparse
con urgencia de documentar a la población penal. Puede
darse que la persona procesada esté con una identidad
diferente a la auténtica. Para mejorar la atención
de los internos se requieren 52 colchones y frazadas y un generador
eléctrico para prever los cortes del fluido eléctrico
proveído por ANDE. Además debe ordenarse un sistema
continuo y oportuno de entrega de artículos de limpieza
para el edificio y para los internos.